martes, 12 de agosto de 2014

Dragon de Komodo

Dragones en la actualidad
Al imaginar un dragón los primero que se nos viene a la mente es ese ser mitológico de gran tamaño  capaz de exhalar fuego, aquel del que tanto hablan los cuentos de hadas. Diversas culturas tienen sus leyendas acerca de estos increíbles seres a los que en muchas ocasiones se les atribuyen poderes mágicos. La última ocasión en que se escuchó el rumor de la existencia de los dragones fue en el año de 1840, en una remota isla de Indonesia: Komodo. No fue hasta 1912 , en una expedición holandesa que se descubrió al animal causante de este rumor, se trataba del lagarto vivo más grande del mundo, hoy conocido como el dragón de Komodo: Varanus komodoensis.
Este reptil llega a tener  más de tres metros de longitud,  la población de Komodo es la que mayores tallas alcanza, pudiendo llegar a medir hasta 3.5m de largo y rebasar los 100kg de peso. Se caracteriza por la forma alargada de su cabeza y cuerpo en general, su extremidades están bastantes desarrolladas y su piel está cubierta por escamas. Aunque buenos nadadores, también son depredadores terrestres, emplean su lengua bífida para captar los olores del ambiente, por lo general se alimentan de carroña, pero si deben cazar  lo hacen propinando una severa mordida a sus presas; después de esto se aleja un poco a esperar que su saliva paralice al animal. Tienen una manera de comer muy similar a la de las serpientes: engullendo a sus presas. Se cree que el dragón de Komodo evolucionó a partir de los grandes reptiles del género Varanus, que caminaron sobre la Tierra hace más de 200 millones de años atrás.
En total existen alrededor de 2 mil quinientos ejemplares de dragones en condiciones silvestres. Aunque en general son animales bastante tranquilos, si se llegan a ver amenazados es casi inevitable que ataquen en defensa propia. Y una mordida de esas fauces babosas con dientes afilados encaminaría a una muerte casi segura.
Actualmente se debate entre los herpetólogos si la saliva de los dragones contiene veneno o tan sólo se trata de un potente caldo bacteriano. Los últimos estudios filogenéticos proponen que no exclusivamente los dragones, sino casi todos los varanos, producen un tipo especial de veneno. Lo que sí es seguro es que la infección originada por una mordida suya es capaz de acabar con un búfalo de agua de más de una tonelada en pocos días.